jueves, 28 de febrero de 2019

Pico Ariel

Comienzo la ruta en el puerto del Portalet en el río de Soques cruzando el bosque en diagonal  hacia el valle de D`Arrious, todo este tramo lo hago de noche, cuando contacto con el río la magia del amanecer lo envolvía todo.

Por las alturas, los dioses parece que no estaban muy contentos y tenían liada una buena.

lunes, 25 de febrero de 2019

Bisaurin

Hacía tiempo que tenía ganas de subir el Bisaurin, es la cumbre más alta de Los Valles Occidentales del Pirineo, pero siempre que vengo en verano se cruzan otras más altas y no le sacaba a bailar, así que ahora en invierno no había excusas, me presenté en Lizara a verle de cerca.

En las primeras rampas de subida, ya en dirección a los puertos de Bernera me encuentro este refugio que me recuerda al de Vega Huerta, sólo que aquel es románico y este gótico.

domingo, 24 de febrero de 2019

Macizo del Amboto

De nuevo en el alto de Urkiola y no es por casualidad, es porque la vez que estuve me robo un trozo de mi corazón, es un lugar con una fuerza telúrica que te arrebata la voluntad y te atrae.
El principio es un verdadero paseo por la pista que rodea el alto de Urkiolaguirre, primero entre abedules y luego entre abetos.

Llegamos a un collado que está justo debajo de la cumbre del Amboto. Ya llevamos un buen rato de paseo, pero aquí es la foto de salida, ahora empieza la ruta, lo otro ha sido calentamiento.

sábado, 9 de febrero de 2019

Castro Valnera

Ya había ganas de que el tiempo y nuestros calendarios nos permitieran coincidir un día con el grupo de montaña La Escalerilla de Barruelo de Santullán para hacer juntos la ascensión al Castro Valnera desde el portillo de Lunada.

Dejamos nuestros coches en el cruce con la subida al EVA 12 que es lo que está abierto, comenzamos a caminar por la tapada carretera y cerca del alto la abandonamos para meternos en ambiente.

sábado, 26 de enero de 2019

Los Dos Hermanitos

Ya en otra ocasión dejamos nuestros coches en la Dehesa de Candelario para intentar subir a Los Dos Hermanitos por Hoya Moros, hoy hacemos lo mismo, pero subiremos directos a buscar la arista que nos lleva a la cumbre.

Con el fresco de una mañana invernal disfrutamos del bosque de robles que apenas lográbamos calentar con nuestra ilusión de alcanzar la cima.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Pico Polvoredo

Dicen que Correcillas es el pueblo más bonito de la provincia de León, yo sólo me atrevo a decir que es otro de tantos rincones maravillosos que conozco en esta tierra leonesa.
Caían cuatro gotas, todo olía a esa humedad del otoño que tantos recuerdos me trae, y la niebla jugueteaba con la cumbre del Polvoredo…

Llevamos un mes saliendo a la montaña sin pillar un día que nos permita disfrutar, hasta el grupo se resiente, pero la esperanza no.

Por la parte alta del pueblo sale un camino hacia el cementerio que nos lleva a la entrada del valle de Santiago por el que subiremos.

El principio es un buen camino que discurre entre algunos robles y bastante matorral.

Más arriba se convierte en praderas de montaña, verdaderos remansos de paz, para que disfrutemos los montañeros y las vacas.

Según ganamos altura cambiamos el verde por el blanco y nos fuimos metiendo en las nubes que prometían arruinarnos de nuevo el día.

Al alcanzar el collado de Santiago decidimos parar a comer el bocata en la esperanza de que el viento que se estaba levantando, levantara también el telón de nubes que tapaba todo.

Poco a poco fueron apareciendo en escena el Cueto Carnero y la antecima del pico Polvoredo.

En dirección hacia San Isidro el cielo dibujaba muy buenas sensaciones.

Ya nada nos hacía pensar que no haríamos cumbre, así que con el ánimo a tope nos pusimos de nuevo en camino.

El terreno se iba poniendo pindio, pero el mono de cumbre mitigaba todas las fatigas.

Desde arriba el sol nos animaba.

En algunos momentos el tiempo ha sido muy generoso con nosotros y nos ha regalado instantes de primavera.

Pero estamos en Diciembre y mientras remontábamos al sol y con calor, ya se veía venir por detrás a la niebla.

En el siguiente fotograma ya era de nuevo el crudo invierno.

Alcanzamos la antecima con un frío de mil demonios.

La cumbre principal a pesar de estar muy cerca, casi no se veía.

La niebla se empeñó en darle un punto épico a nuestra cumbre.

El Pico Polvoredo sacó de entre sus fríos la mejor alfombra y el cielo abrió una ventana para iluminar mi llegada a la cumbre. Fue un instante maravilloso.

Al instante siguiente coronaban mis compañeros de nuevo envueltos en la niebla, pero felices por estar en la cumbre.

Otra ventana nos permitió hacer la foto de cumbre con una sonrisa que disimula muy bien el frío que hacía.

Esperamos un poco a ver si volvía a despejar para cobrarnos con las vistas el esfuerzo de la subida, pero desistimos enseguida, hacía mucho frío, así que cogimos la arista y para abajo.

Descendimos muy deprisa para librarnos del viento.

Debajo el valle de Santiago nos espera con su apacible serenidad, al fondo Peña Galicia vigila El Curueño.

Continuamos descendiendo por la arista hasta el Cueto Carnero.

 La niebla continúa juguetona con la cumbre, desde aquí que no nos da el viento, se vuelve de nuevo bucólica, entrañable…

A pesar del frío el día estaba para “quererlo querer”, para querértelo llevar, para atreverte a soñar.

 Mientras descendíamos por el valle nos fuimos mirando de reojo.

Abajo nos dejamos embelesar con los últimos retazos del otoño.

viernes, 12 de octubre de 2018

Cañón de Añisclo

Madrugar y ponerse en camino de noche abre el abanico de posibilidades y te regala el espectáculo de la luz rompiendo la oscuridad de la noche para que el nuevo día estalle de alegría, mientras la niebla empieza a despertarse con los primeros cantos de los pájaros.

Desde mi camino hacia Añisclo con las primeras luces del día me encuentro con esta imagen del pico Añisclo y la Punta de las Olas luciendo las primeras nieves del otoño.