La previsión era de agua y el día en los Invernales del Texu
amaneció con niebla y orvallando, ya estaba a punto de abandonar cuando
apareció un paisano con su paraguas y me dijo, la niebla está muy blanca, yo
creo que despejará…
Yo no necesitaba más que un empujoncito y media hora después
ya dejaba atrás las majadas de Vegas del
Toro, con más corazón que convencimiento y mi paraguas en la mochila.